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jueves, 2 de octubre de 2014

No es la página en blanco

El placer de escribir. Por primera vez. El miedo a escribir. También por primera vez. Así, inmediatamente, sin tiempo apenas para olvidar o proyectar sensaciones. Sin recursos para amortiguar el impacto de la comparación: placer y miedo, frente a frente, separados tan solo -y ni siquiera de eso estoy seguro- por una línea en blanco, por esa cremallera de silencios y sobreentedidos que conduce de un párrafo a otro, de una página a la siguiente, del capítulo anterior a uno nuevo.
La escritura y el miedo, por primera vez. Un mundo desconocido, una lengua extraña. No se trata en esta ocasión de encontrar las palabras. Se trata, en realidad, de saber si hay palabras. 

sábado, 20 de septiembre de 2014

Cambios de edad

Cuando terminas de leer un libro, pasas página. Cuando terminas de escribir un libro, cambias de siglo, de época o incluso de vida. 

(...)

Esta noche cambiamos de vida.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Intrusos

De repente, sin explicación alguna, entre dos libros (dos proyectos de libro) se cuela un tercero. Entre Marineros de agua dulce y No te fíes del cielo, de pronto, irremediablemente, se abre hueco una historia menor: La abuela más traviesa del mundo. Libro para niños. O sobre niños. No lo sé. 
La abuela Pepa inventa historias para cuidar a sus niñas. Para protegerlas del miedo y de la incertidumbre. Sara y Lucía descubren a una persona generosa, admirable, valiente. Conocían su nombre, pero no su vida. Una situación de emergencia une para siempre a Sara y a Lucía con esa abuela que todos hubiéramos querido tener. Pepa, como es lógico, existe. Es ficción y existe.