jueves, 25 de septiembre de 2014

Lluvia en los cristales

Eso que somos antes de decidir cómo somos. La sensual historia de amor, incestuosa y descarnada, entre el pasado y la memoria.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Cambios de edad

Cuando terminas de leer un libro, pasas página. Cuando terminas de escribir un libro, cambias de siglo, de época o incluso de vida. 

(...)

Esta noche cambiamos de vida.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Intrusos

De repente, sin explicación alguna, entre dos libros (dos proyectos de libro) se cuela un tercero. Entre Marineros de agua dulce y No te fíes del cielo, de pronto, irremediablemente, se abre hueco una historia menor: La abuela más traviesa del mundo. Libro para niños. O sobre niños. No lo sé. 
La abuela Pepa inventa historias para cuidar a sus niñas. Para protegerlas del miedo y de la incertidumbre. Sara y Lucía descubren a una persona generosa, admirable, valiente. Conocían su nombre, pero no su vida. Una situación de emergencia une para siempre a Sara y a Lucía con esa abuela que todos hubiéramos querido tener. Pepa, como es lógico, existe. Es ficción y existe.
 

jueves, 11 de septiembre de 2014

Enigmas inaceptables

Que la palabra "álgido" signifique "muy frío", pero también signifique "momento o periodo crítico o culminante". Que la palabra "lívido" signifique "amoratado", pero también "intensamente pálido". Que la palabra "amor" signifique o no, dependiendo del instante, de las circunstancias, de los cambiantes e ingobernables estados de ánimo. Que tú seas enteramente tú, sin apenas una brizna de mí. Que yo respire -lívido, álgido- lejos de tu aliento, amor.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

El mar y los cuerpos

Suena un piano. Oltremare. Una mujer pasea por la arena, dejando que el agua acaricie sus pies. Un hombre, tal vez a cientos de kilómetros, camina por una playa desierta. Ella dijo (o pensó): "será que solo /hay un mar, o será / que todo es un único mar". Él dijo (o pensó): "un solo mar, / y su cuerpo al alcance / súbitamente de mis manos".

miércoles, 23 de julio de 2014

Una tarde en llamas

   Infinitamente más lento (y más bajo) que esas portentosas máquinas que braman para volar, volar.

viernes, 18 de julio de 2014

Desequilibrios

   Ocurrió en el patio. Conocía a los dos chicos. Precisamente por eso, porque los conocía, hubiera preferido pasar de largo. Cuando se acercó pudo comprobar que ya ni siquiera discutían. El motivo del desencuentro, de las primeras voces e insultos, parecía olvidado.
   No era una pelea de pequeño-bueno contra mayor-malvado. Ya digo que los conocía de sobra. Pensó que era más bien una batalla desigual. El pequeño casi siempre arañaba. El mayor de vez en cuando aplastaba. Aquella contienda no iba a acabar con vencedores y vencidos, sino con aniquiladores y aniquilados. Los otros vecinos miraban. Sin más.

miércoles, 16 de julio de 2014

El bosque

   En el bosque, por el bosque, se olvidó del bosque.