Marcos comprende que ha llegado el momento. Aprovecha el mes de agosto para escapar y pensar qué quiere hacer con su vida. Necesita saberlo. Capítulo noveno. Casi a mitad de camino.
"Necesitaba, repetí. Y
era verdad. No se trataba de un viaje –de esos que hacemos a menudo en
vacaciones– para descansar de nosotros mismos, para huir de nuestras rutinas y fatigas
interiores. Quería sobre todo respirar otro aire. Me había propuesto mirar
hacia mí mismo con absoluta franqueza. Y sobre todo con cierta distancia. Estaba
seguro de que mi vida se hallaba en uno de esos cruces de caminos que nos
marcan durante años. A la izquierda o a la derecha. Tienes que elegir. No
puedes seguir avanzando sin desviarte de una de esas dos opciones.
Intuí además que era el
momento justo. Me sentía en la frontera misma de esa etapa en la que todavía puedes
decidir, porque las circunstancias aún no te arrollan. Luego, muy poco después,
ya no habría nada que cambiar. Ni siquiera tendría tiempo o fuerzas para plantearme
otras vidas. Solo una desgarradora sensación de fracaso nos invita a volver
hacia atrás aun a sabiendas de que llegamos tarde. Aquel verano de 2005 pensé
que estaba a punto de ser tarde. Ahora. Ya. A la izquierda o a la derecha.
Decide por dónde quieres seguir avanzando".
No hay comentarios :
Publicar un comentario